domingo, 7 de abril de 2013

Iconos - Moda...



La palabra cultura proviene de la palabra latina “colere”, significando habitar un lugar (colono), cultivar (agricultura, piscicultura, acuicultura), honrar con adoración (culto).  Así, se habla de cultura como cultivo o perfeccionamiento de la naturaleza y como perfeccionamiento o proyección personal que puede dar lugar a obras de arte, conocimientos, artefactos o tecnología, rituales. En este último sentido, “el hombre se realiza en una cultura, y, en esa medida, cada cultura constituye una representación de la humanidad” (González, A.M., Ficción e identidad, Rialp, Madrid,  2009, p. 12)   En cualquiera de sus formas, la cultura implica cuidado, protección, respeto por la naturaleza y el ser personal; resguardo de las jerarquías; orden y no caos; identidad.  No podemos cultivar lo que no conocemos; pues podríamos confundir nutriente con tóxico.
 ¿Podríamos asegurar que hoy vivimos en un mundo que impulsa la cultura?  ¿La nueva tecnología que es cada vez más admirada, llegando a ser por muchos idolatrada, ha sido puesta al servicio de la cultura?
Ficción e identidad
                Asistimos a una contraposición entre el mundo real y el mundo virtual; donde lo virtual aparece como una reproducción perfecta del mundo sensible, de la simulación, de la apariencia; de lo que es sólo imagen sin sustento real.  Se confunden los yoes reales y los yoes virtuales: “el mundo virtual no ha hecho más que crecer, en algunos casos buscando conexiones con el mundo real, y en otras más bien como sustitutivo suyo” (Ibíd. p. 14) Ejemplo: los equívocos de facebook o de second life.
                La pérdida de la identidad confundida con el personaje, la ficción “ya no se sabe qué representa a qué: si la ficción a la realidad o la realidad a la ficción...” (Ibíd. 15)  La moda aparece como un medio al que recurren diversos personajes; porque “la moda contemporánea se presenta a sí misma como vendiendo identidad, tal vez porque percibe hasta qué punto hay una demanda social de ese intangible “producto”” (Ibíd. 16)
       El consumismo que no se restringe a un afán de comprar, sino que identifica el sentido de vida, los anhelos, con lo comprable.  Quien se apropia de un producto de marca, pasa a tener el equivalente a los antiguos linajes.  El consumismo implica una forma de hacer, representaciones e identificaciones: comprar o adquirir ostentando, gastar (despilfarro y/o suntuosidad como hábito y no en forma extraordinaria), consumir de tal modo crear elites sociales según edades, género, ideologías, tribus urbanas.  La identidad se compra en los almacenes, boutiques.  Se simula, se representa; es la moda de las reproducciones de la obra de arte.
LA MODA: Moda, del latín modus, modo o medida.  La moda dice relación con tendencias que se adoptan en forma masiva, para sentirse perteneciendo a ciertos grupos de ideas, formas de vida, épocas, edades, niveles sociales, etc.
¿Quiénes y con qué intención dictan estas modas?
¿Qué es lo que caracteriza a la moda actual?
¿Quiénes son más propensos -y hasta qué punto- a caer bajo el dictamen de las modas?
¿Moda y apariencia o moda y presencia? ¿Mostrarse o expresarse?
¿Moda, estilo, identidad?
¿La ambigüedad como moda?

Cf. "Persona y moda" de María del Pilar Ríos en Humanitas Nº 32
 http://humanitas.cl/html/biblioteca/articulos/d0446.html
La televisión.  Los nuevos géneros de la neotelevisión.  Mónica Gómez M.
http://revistas.ucm.es/inf/15788393/articulos/ARAB0606130002A.PDF

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