¿Cuál
es el impacto real de los medios de comunicación en la educación, esto es, en
los agentes educativos –familia, profesores, estado, iglesia y, en ustedes, futuros educadores? ¿Todos los medios impactan del mismo modo?
¿De qué forma afecta al educador actual el imperativo de las llamadas NTIC
(Nuevas tecnologías de la información y comunicación)? ¿Cuál es la finalidad de
los medios de comunicación, informar o controlar las preferencias, decisiones,
ideas, elecciones, conductas?
“Si
como ciudadanos no logramos activar nuestra autonomía efectiva en este mundo audiovisual, no gozaremos
de auténtica libetad democrática, pues el poder de los medios puede llevarnos a un nuevo tipo de dominación o incluso de esclavitud mental” (Jesús Conill y Vicent Gozálvez en la
presentación del libro que coordinan “Ética de los medios”. Ed. Gedisa,
Barcelona 2004
García-Noblejas
nos insta a recuperar el sentido original de la palabra “conspiración”.
Conspirar, “co – respirar”, “respirar juntos”.
En su origen romano, conspirar significaba “buscar el bien común entre
muchos, cuantos más mejor. Y, desde
luego, sin pretensiones totalitarias”[1].
Bien común, precisamente es aquel bien (real perfección de ser) que es
propio de todos y, por lo tanto de cada uno, de los que componen una
determinada relación moral. Distinto es,
entonces el sentido de la palabra “conjura”, que usamos para referirnos a unos
pocos que buscan sólo su propio beneficio.
Al respecto, García-Noblejas recuerda el comentario que le hiciera un
político: “en el negocio de la televisión, los informativos sirven tácticamente
para ganar las próximas elecciones, y los dramáticos tienen un valor estratégico
para cambiar la sociedad, adecuándola a los principios de la ideología de su
partido” (Ibíd. Pág. 14)[2].
Los
medios de comunicación juegan un papel importante en la conformación de nuestra
identidad personal y social. Una de las
teorías más conocidas e investigadas al respecto es la teoría de la agenda setting "La prensa no
tiene mucho éxito en decir a la gente qué tiene que pensar pero sí lo tiene en
decir a sus lectores sobre qué tienen que pensar" (COHEN, B. (1963), The
press and foreign policy. Princeton, NJ, Princeton University Press. Pág.
13)[3]. La agenda setting contempla, a
su vez, tres agendas:
La agenda de los medios de comunicación establece las noticias que aparecen sobre un tema en función de su importancia, páginas que ocupa, tiempo dedicado... etc. “Se contabiliza el número de artículos publicados, el número de páginas o columnas que ocupan, la ubicación que tienen dentro del medio o el total de minutos que le han sido dedicados en un periodo de tiempo, si se trata de un medio no escrito”[4] Dependiendo del objetivo, es el tiempo que se investiga el tratamiento que se hace de un tema o asunto.
La agenda pública indaga sobre importancia que da el público a determinados aspectos noticiosos, durante un periodo de tiempo. ¿Cuál es el problema más importante al que tiene que hacer frente este país? ¿Cuál es la actitud que tiene ante un tema: el aborto, el terrorismo…?
La agenda política evalúa los temas y acciones políticas que son desencadenantes de debates y meritan ser parte de la agenda de los medios.
Es
claro que no tenemos acceso al mundo real en forma directa sino a través de los
medios; de ahí la importancia de la ética de estos…. La interrogante que surge
es, si los medios se centran en la competencia, en ser espectaculares, ¿es posible que se pongan de acuerdo para
conspirar en orden al bien común que, si es tal, beneficia a todos? Por otra parte, ¿qué es lo que anhela nuestra
sociedad? ¿Deseamos prosperar, perfeccionarnos como personas y como sociedad
o sólo nos interesa divertirnos sin más,
hacer de la vida una farándula y, a lo más, un momento de fama?
Es
interesante el planteamiento de García-Noblejas “Orwell temía a quienes podían prohibir los libros,
privarnos de información y alejarnos de la verdad, secuestrando nuestra
cultura. Huxley, sin embargo, temía que
no hubiera razón para prohibir los libros, porque nadie quisiera ya leerlos (…)
temía que la verdad se ahogara en un mar de asuntos irrelevantes; temía que nos
convirtiéramos en una cultura trivial”
Luego, recordando a Nicolás Grimaldi agrega “cuando cualquier cosa puede
aspirar a la dignidad de ser una obra de arte (...) Cuando ya nada es ni bello
ni feo, ni emocionante ni ridículo, es que el mal ha triunfado por
doquier. El mal no es tan presuntuoso
como para pretender ser amado, estimado apreciado: le basta con persuadirnos
que no hemos de juzgar. (…)”[5]. La idiocia social –dirá líneas más adelante-
da poder a lo que llamará mal banal; mucho más efectivo que el mal pasional,
satánico o mesiánico; pues “no exige deliberación por parte de quien lo lleva a
término”
El
problema es el vacío dejado por la familia y la escuela respecto la formación
en valores, es decir, en virtudes que se distingan claramente de sus contrarios
–los vicios- de tal forma estemos ante una persona que va al encuentro con los
demás desde su propias convicciones y no desde un vacío fácil de moldear según
los slogan más atractivos o de moda. Por
lo demás, tengamos presente que los llamados medios de información y comunicación
son sólo medios, esto es, instrumentos usados por personas que deciden su
intencionalidad. Ahora bien esa
intencionalidad no tendría el mismo impacto, si llegara a un espectador crítico, con principios claros
y fundamentados sobre la dignidad personal, sobre la responsabilidad del hombre
frente a la naturaleza y a los otros hombres y ante sí mismo. Tengamos presente que actualmente los grandes
medios de comunicación están en manos de unas pocas mega - corporaciones o de
grupos activistas que por lo general ven al espectador como un potencial
consumidor de productos tangibles o intangibles (ideas, creencias,
sensaciones). Así, la opinión personal y
pública pasan a identificarse con la opinión publicada y a ser tan sólo eso:
“opinión” y no pensar o decir fundamentado en la realidad. Ante este estado de
“anomia” surge la interrogante sobre el impacto de la televisión, prensa, cine,
libros y revistas, arte ¿Medios de
información y comunicación o de persuasión?
La
irrupción de las nuevas tecnologías de la comunicación, con su acelerada
masificación, ¿viene a disminuir o a agravar el carácter consumista -
idiotizado de nuestra sociedad? ¿El llamado “ciberespacio” - weblog, twitter,
facebook… - puede constituirse en un efectivo espacio de interactividad,
comunicación, encuentro o sólo en un comerciable más de espacios de huida de sí
mismos; Internet es un “servicio” o un mero “negocio con fines de lucro sin
más”? ¿“Estar conectados” es sinónimo de “estar comunicándonos? ¿El perfeccionamiento
en la transmisión de la información es sinónimo de mejor calidad del mensaje?
¿Quiénes son Ted Turner, Bill Gates; por qué su éxito?
Pensar
los medios… Pensar nuestra identidad…
Pensar implica detenerse para tomar conciencia de… In-dagar, ad-mirar…
recobrar la sensibilidad para no pasar por encima de lo noble; buscar el
sentido de lo que se anhela, de nuestras actitudes, comportamiento y obras: dar
razón de… “El estricto pensar tiene por
objeto valores invisibles como la
justicia, la templanza, la felicidad, el mal o el placer (…), sucede que hemos
de juzgar y decidir acerca de asuntos visibles y particulares, que están en
nuestras manos, pero que habitualmente implican aquellos valores invisibles”
[6]. Por ello pensar no es conveniente
para quienes quieren ser titiriteros; un títere con conciencia ya no es un
muñeco… Quien piensa decide; realmente decide; pero ¿quiénes son los responsables
de la formación de un público pensante, creativo? En este respecto, ¿cuál es la
responsabilidad que deben asumir los diversos medios de información y
comunicación, la familia, la escuela en sus distintos niveles, la Universidad,
el Estado y otros? ¿Sobre quiénes recae la misión de formar auténticos
protagonistas de la historia?
Urge
pensar los alcances y límites de los diversos medios de información y
comunicación; su real sentido. ¿Es
proporcional el acceso al uso del computador y de Internet al progreso
educativo, social? Nicolás Negroponte, en correspondencia con la teoría de
William Ogburn, eleva las NTIC (Nuevas tecnologías de la Información y
Comunicación) a determinantes del progreso. Para Ogburn se produce un “desfase
cultural”, cuando no hay una rápida adecuación de lo que denomina “cultura
inmaterial” a la “cultura material” que avanza más rápida. Atendiendo a estas ideas, Negroponte en el
2005 funda el Programa “Un computador para cada niño”[7] como respuesta a las
necesidades de los países poco desarrollados.
Cf. “La vida imita a la ciencia ficción” de Marta Peirano (Especial
para elmundo.es)
http://www.elmundo.es/navegante/2002/12/23/esociedad/1040642553.html
Cf. William Gibson: “El futuro
ya no existe” del llamado “Padre del Ciberpunk”
http://www.elmundo.es/navegante/2002/12/23/entrevistas/1040640564.html
Cf.. Entre límites: De la realidad y el lenguaje Entrevista realizada
a William Gibson. por Ernesto Priego
http://www.pablin.com.ar/computer/info/varios/wgibson.htm
Frente a una
misma situación, las personas se comportan de diferente forma. El
comportamiento de las personas, si bien no es determinado por los demás, sí es
condicionado. Existen diversas modalidades de relación entre las personas y lo
y los demás; entre el hombre y el universo: Es en el juego de este ser-con-otro
que vamos configurando nuestra biografía y formando parte de la configuración
biográfica de los demás.
Se recomienda la lectura de:
Fausto Colombo: "El cuerpo del adolescente se ha convertido en
medio de comunicación"
http://www.unav.es/fcom/noticias/2006/11/10cicom02.htm
Neil Postman:
“La televisión, diversión a muerte”
http://israelnava.com/filosofiadigital/?p=630
“No pensáis hacer nada”
http://www.filosofiadigital.com/?p=641
“Divertirse hasta morir”
http://www.scribd.com/doc/31776027/Divertirse-Hasta-Morir-Neil-Postman
En un juego comunicativo ideal,
se debiera dar una complementación o colaboración, de tal forma que lleve a
todos hacia su auténtica realización
[1] “Medios de conspiración social” Juan José García-Noblejas. Ed.
EUNSA, España, 2006. Pág. 13-14
[2] Ibíd. Pág. 14
[3] Cit en “Teoría de la
Agenda-Setting aplicación a la enseñanza universitaria” de Raquel Rodríguez
Díaz
http://www.obets.ua.es/obets/libros/AgendaSetting.pdf
[4] Ibíd.
[5] Ídem 1. Pág. 17
[6] Ibíd. Pág. 33
[7] Cf. sobre Nicolás Negroponte
http://es.wikipedia.org/wiki/Nicholas_Negroponte
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