domingo, 7 de abril de 2013

Los medios de comunicación y la educación


                ¿Cuál es el impacto real de los medios de comunicación en la educación, esto es, en los agentes educativos –familia, profesores, estado, iglesia y, en ustedes,  futuros educadores?  ¿Todos los medios impactan del mismo modo? ¿De qué forma afecta al educador actual el imperativo de las llamadas NTIC (Nuevas tecnologías de la información y comunicación)? ¿Cuál es la finalidad de los medios de comunicación, informar o controlar las preferencias, decisiones, ideas, elecciones, conductas?
                               “Si como ciudadanos no logramos activar nuestra autonomía efectiva en este                 mundo audiovisual, no gozaremos de auténtica libetad democrática, pues el poder de los medios puede llevarnos a un nuevo tipo de dominación  o incluso de esclavitud mental”      (Jesús Conill y Vicent Gozálvez en la presentación del libro que coordinan “Ética de los       medios”.  Ed. Gedisa, Barcelona 2004

                García-Noblejas nos insta a recuperar el sentido original de la palabra “conspiración”. Conspirar, “co – respirar”, “respirar juntos”.  En su origen romano, conspirar significaba “buscar el bien común entre muchos, cuantos más mejor.  Y, desde luego, sin pretensiones totalitarias”[1].  Bien común, precisamente es aquel bien (real perfección de ser) que es propio de todos y, por lo tanto de cada uno, de los que componen una determinada relación moral.  Distinto es, entonces el sentido de la palabra “conjura”, que usamos para referirnos a unos pocos que buscan sólo su propio beneficio.  Al respecto, García-Noblejas recuerda el comentario que le hiciera un político: “en el negocio de la televisión, los informativos sirven tácticamente para ganar las próximas elecciones, y los dramáticos tienen un valor estratégico para cambiar la sociedad, adecuándola a los principios de la ideología de su partido” (Ibíd. Pág. 14)[2].

                Los medios de comunicación juegan un papel importante en la conformación de nuestra identidad personal y social.  Una de las teorías más conocidas e investigadas al respecto es la teoría de la agenda setting "La prensa no tiene mucho éxito en decir a la gente qué tiene que pensar pero sí lo tiene en decir a sus lectores sobre qué tienen que pensar" (COHEN, B. (1963), The press and foreign policy. Princeton, NJ, Princeton University Press. Pág. 13)[3].  La agenda setting contempla, a su vez, tres agendas:


La agenda de los medios de comunicación establece las noticias que aparecen sobre un tema en función de su importancia, páginas que ocupa, tiempo dedicado... etc. “Se contabiliza el número de artículos publicados, el número de páginas o columnas que ocupan, la ubicación que tienen dentro del medio o el total de minutos que le han sido dedicados en un periodo de tiempo, si se trata de un medio no escrito”[4]  Dependiendo del objetivo, es el tiempo que se investiga el tratamiento que se hace de un tema o asunto.

      
La agenda pública indaga sobre importancia que da el público a determinados aspectos noticiosos, durante un periodo de tiempo. ¿Cuál es el problema más importante al que tiene que hacer frente este país? ¿Cuál es la actitud que tiene ante un tema: el aborto, el terrorismo…?


La agenda política evalúa los temas y acciones políticas que son desencadenantes de debates y meritan ser parte de la agenda de los medios.

                Es claro que no tenemos acceso al mundo real en forma directa sino a través de los medios; de ahí la importancia de la ética de estos…. La interrogante que surge es, si los medios se centran en la competencia, en ser espectaculares,  ¿es posible que se pongan de acuerdo para conspirar en orden al bien común que, si es tal, beneficia a todos?  Por otra parte, ¿qué es lo que anhela nuestra sociedad? ¿Deseamos prosperar, perfeccionarnos como personas y como sociedad o  sólo nos interesa divertirnos sin más, hacer de la vida una farándula y, a lo más, un momento de fama?

                Es interesante el planteamiento de García-Noblejas “Orwell temía  a quienes podían prohibir los libros, privarnos de información y alejarnos de la verdad, secuestrando nuestra cultura.  Huxley, sin embargo, temía que no hubiera razón para prohibir los libros, porque nadie quisiera ya leerlos (…) temía que la verdad se ahogara en un mar de asuntos irrelevantes; temía que nos convirtiéramos en una cultura trivial”  Luego, recordando a Nicolás Grimaldi agrega “cuando cualquier cosa puede aspirar a la dignidad de ser una obra de arte (...) Cuando ya nada es ni bello ni feo, ni emocionante ni ridículo, es que el mal ha triunfado por doquier.  El mal no es tan presuntuoso como para pretender ser amado, estimado apreciado: le basta con persuadirnos que no hemos de juzgar.  (…)”[5].  La idiocia social –dirá líneas más adelante- da poder a lo que llamará mal banal; mucho más efectivo que el mal pasional, satánico o mesiánico; pues “no exige deliberación por parte de quien lo lleva a término”

                El problema es el vacío dejado por la familia y la escuela respecto la formación en valores, es decir, en virtudes que se distingan claramente de sus contrarios –los vicios- de tal forma estemos ante una persona que va al encuentro con los demás desde su propias convicciones y no desde un vacío fácil de moldear según los slogan más atractivos o de moda.  Por lo demás, tengamos presente que los llamados medios de información y comunicación son sólo medios, esto es, instrumentos usados por personas que deciden su intencionalidad.  Ahora bien esa intencionalidad no tendría el mismo impacto, si llegara a  un espectador crítico, con principios claros y fundamentados sobre la dignidad personal, sobre la responsabilidad del hombre frente a la naturaleza y a los otros hombres y ante sí mismo.  Tengamos presente que actualmente los grandes medios de comunicación están en manos de unas pocas mega - corporaciones o de grupos activistas que por lo general ven al espectador como un potencial consumidor de productos tangibles o intangibles (ideas, creencias, sensaciones).  Así, la opinión personal y pública pasan a identificarse con la opinión publicada y a ser tan sólo eso: “opinión” y no pensar o decir fundamentado en la realidad. Ante este estado de “anomia” surge la interrogante sobre el impacto de la televisión, prensa, cine, libros y revistas, arte  ¿Medios de información y comunicación o de persuasión?

                La irrupción de las nuevas tecnologías de la comunicación, con su acelerada masificación, ¿viene a disminuir o a agravar el carácter consumista - idiotizado de nuestra sociedad? ¿El llamado “ciberespacio” - weblog, twitter, facebook… - puede constituirse en un efectivo espacio de interactividad, comunicación, encuentro o sólo en un comerciable más de espacios de huida de sí mismos; Internet es un “servicio” o un mero “negocio con fines de lucro sin más”? ¿“Estar conectados” es sinónimo de “estar comunicándonos? ¿El perfeccionamiento en la transmisión de la información es sinónimo de mejor calidad del mensaje? ¿Quiénes son Ted Turner, Bill Gates; por qué su éxito?

                Pensar los medios… Pensar nuestra identidad…  Pensar implica detenerse para tomar conciencia de… In-dagar, ad-mirar… recobrar la sensibilidad para no pasar por encima de lo noble; buscar el sentido de lo que se anhela, de nuestras actitudes, comportamiento y obras: dar razón de…  “El estricto pensar tiene por objeto valores invisibles como  la justicia, la templanza, la felicidad, el mal o el placer (…), sucede que hemos de juzgar y decidir acerca de asuntos visibles y particulares, que están en nuestras manos, pero que habitualmente implican aquellos valores invisibles” [6].  Por ello pensar no es conveniente para quienes quieren ser titiriteros; un títere con conciencia ya no es un muñeco… Quien piensa decide; realmente decide; pero ¿quiénes son los responsables de la formación de un público pensante, creativo? En este respecto, ¿cuál es la responsabilidad que deben asumir los diversos medios de información y comunicación, la familia, la escuela en sus distintos niveles, la Universidad, el Estado y otros? ¿Sobre quiénes recae la misión de formar auténticos protagonistas de la historia?

                Urge pensar los alcances y límites de los diversos medios de información y comunicación; su real sentido.  ¿Es proporcional el acceso al uso del computador y de Internet al progreso educativo, social? Nicolás Negroponte, en correspondencia con la teoría de William Ogburn, eleva las NTIC (Nuevas tecnologías de la Información y Comunicación) a determinantes del progreso. Para Ogburn se produce un “desfase cultural”, cuando no hay una rápida adecuación de lo que denomina “cultura inmaterial” a la “cultura material” que avanza más rápida.  Atendiendo a estas ideas, Negroponte en el 2005 funda el Programa “Un computador para cada niño”[7] como respuesta a las necesidades de los países poco desarrollados.

Cf. “La vida imita a la ciencia ficción” de Marta Peirano (Especial para elmundo.es)
http://www.elmundo.es/navegante/2002/12/23/esociedad/1040642553.html
Cf.  William Gibson: “El futuro ya no existe” del llamado “Padre del Ciberpunk”
http://www.elmundo.es/navegante/2002/12/23/entrevistas/1040640564.html
Cf.. Entre límites: De la realidad y el lenguaje Entrevista realizada a William Gibson. por Ernesto Priego http://www.pablin.com.ar/computer/info/varios/wgibson.htm

                Frente a una misma situación, las personas se comportan de diferente forma. El comportamiento de las personas, si bien no es determinado por los demás, sí es condicionado. Existen diversas modalidades de relación entre las personas y lo y los demás; entre el hombre y el universo: Es en el juego de este ser-con-otro que vamos configurando nuestra biografía y formando parte de la configuración biográfica de los demás.

Se recomienda la lectura de:
Fausto Colombo: "El cuerpo del adolescente se ha convertido en medio de comunicación" http://www.unav.es/fcom/noticias/2006/11/10cicom02.htm
Neil Postman:
“La televisión, diversión a muerte” http://israelnava.com/filosofiadigital/?p=630
“No pensáis hacer nada”  http://www.filosofiadigital.com/?p=641
“Divertirse hasta morir”  http://www.scribd.com/doc/31776027/Divertirse-Hasta-Morir-Neil-Postman

En un juego comunicativo ideal, se debiera dar una complementación o colaboración, de tal forma que lleve a todos hacia su auténtica realización
[1] “Medios de conspiración social” Juan José García-Noblejas. Ed. EUNSA, España, 2006. Pág. 13-14
[2] Ibíd. Pág. 14
[3] Cit en  “Teoría de la Agenda-Setting aplicación a la enseñanza universitaria” de Raquel Rodríguez Díaz  http://www.obets.ua.es/obets/libros/AgendaSetting.pdf
[4] Ibíd.
[5] Ídem 1.  Pág. 17
[6] Ibíd. Pág. 33
[7] Cf. sobre Nicolás Negroponte http://es.wikipedia.org/wiki/Nicholas_Negroponte

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